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Manotazo de ahogado

Lic. Alejandro Blanco

Quién lo hubiese imaginado. El precandidato tecnócrata y moderado de la centro-izquierda uruguaya ha contaminado la campaña electoral.

En estas últimas dos semanas de campaña para las elecciones internas, el equipo publicitario de Danilo Astori, ha lanzado por lo menos tres propagandas que agravian directamente a políticos de la oposición, entre ellos, los últimos tres ex Presidentes del Uruguay, uno de ellos, actual precandidato por el Partido Blanco.

Bajo el lema “Que no vuelvan” las tres propagandas agravian figuras importantes de la política nacional. La primera, con actor de por medio, supone una “pesadilla” en la que varios miembros de la oposición conforman el gobierno. La segunda, con el mismo actor, insinua que el eventual gobierno democrático de derecha liberaría a los presos de la dictadura militar, intentando asociar a los precándidatos de la oposición –que siempre han defendido la democracia- con la dictadura del pasado. Pero la propaganda que publicó hoy Observa.com.uy ha roto con los parámetros de una campaña hasta ahora civilizada. El spot muestra imágenes de Lacalle, Sanguinetti y Batlle junto a otros Presidentes como Menem de Argentina y Collor de Melo de Brasil, al compás del tango argentino “Cambalache” que critica fuertemente el relativismo de valores y que tiene una visión negativa del mundo en general. Las imágenes se van conectando al ritmo del Cambalache intencionalmente con frases críticas como “siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafaos” o “el siglo veinte es un despliegue de maldá insolente”, entre otras. Claramente, se trata de un insulto directo a estos adversarios políticos que implica una degradación cualitativa y moral de la campaña electoral.

Resulta paradójico que el candidato de izquierda que hasta este momento se presentaba como un tecnócrata moderado –con una trayectoria que lo confirma-, haya perdido el atributo de la prudencia – como por efecto de alguna enfermedad que le bajara sus defensas- y haya sido el primero en embarrar la cancha / intoxicar el ambiente electoral. Digo “primero”, porque a pesar de que todos los adversarios han realizado críticas intrapartidarias e interpartidarias – moneda común en una campaña - ninguno había llegado al extremo de la difamación y el agravio verbal, ya sea mediante propagandas o personalmente.

También resulta llamativo el hecho de que se ataque directamente a la oposición cuando lo que todo ciudadano realmente desea saber en una elección interna son las diferencias programáticas entre los candidatos de un mismo partido o, en el caso de la izquierda, conglomerado de partidos. Los atributos personales y, en menor medida, las tendencias ideológicas ya son conocidas, aunque como hemos visto, siempre hay sorpresas de último momento.

Esta nueva ofensiva, aunque método clásico de la tradicional política de confrontación, tiene dos objetivos derivados de dos realidades indiscutibles.

En primer lugar, durante todo el año las encuestas han posicionado al candidato de la izquierda radical José Mujica como vencedor de la interna del EPFA-NM. En los últimos meses, la ventaja a favor de Mujica en las encuestas se ha acentuado, según la última encuesta de cifra, de las personas que votarían en las internas, Mujica obtendría el 59%  de la votación mientras que Astori apenas un 31%  . Esto demuestra claramente que Astori está práticamente derrotado y que la interna de la izquierda se ha vuelto menos competitiva. Debido a que Astorí está ante una situación extrema que parece irrevertible, está obligado a adoptar una estrategia extrema para revertir la situación. Esto es absolutamente racional pero no necesariamente implica que la única alternativa posible sea la difamación de los adversarios, ergo, esta estrategia es injustificable desde una perspectiva moral.

En segundo lugar, cabe preguntarse porqué Astori está tan abajo en las encuestas. Es esta pregunta la que explica porqué se adoptó esta estrategia en particular. Para ello debemos recurrir a las cuatro categorías básicas de lo que el filósofo político Norberto Bobbio denominó díada derecha-izquierda: derecha, centro-derecha, centro-izquierda e izquierda. La izquierda uruguaya, através de sus numerosos partidos, presenta todas las graduaciones ideológicas que puede abarcar el concepto de izquierda. Dentro de esta fuerza política uruguaya, ha quedado demostrado que el líder del sector de origen más radical es el popularmente más aceptado. Precisamente, Astori se ubica al final del otro extremo de la izquierda. En este sentido, la campaña de Mujica ha sido inteligente para desvirtuar la imagen de Astori identificándolo con la derecha y logrando así captar los votos del centro dentro de la izquierda. Para contrarrestar este efecto que lo está ahogando y captar esos votos entre el centro y el extremo de la izquierda, Astori ha implementado esta campaña insultante y difamatoria contra la oposición para que este último manotazo de ahogado se convierta en su salvavida contra la derrota.

Curiosamente, el candidato favorito del Presidente Vázquez y el único sector de la izquierda que ha centrado su campaña en los logros del gobierno y la continuidad, será duramente derrotado en las internas ¿Será que la izquierda está desconforme con su propio gobierno? ¿Cuáles han sido sus fallas? Prometo las respuestas en mi próximo artículo.

Al igual que el “Cambalache”, la propaganda política de Astori -que agraciadamente va a durar muy poco- es un producto importado de la Argentina, y este último no hace más que intoxicar la campaña electoral. Ante este panorama, la derecha debe mantener su postura y continuar generando propuestas para prepararse para su retorno y construir un país mejor. Evitemos el cambalache electoral.


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 1-
http://www.teledoce.com/index.php?option=com_content&task=blogcategory&id=29&Itemid=101

Publicado hace 2 años por Administrador Vamos Uruguay


3 comentarios:


Hace 2 años Pablo Puyol Kurucz dijo...

Concuerdo con las reflexiones del compañero, pero no posicionaria nuestro sector dentro "la derecha" tal como el la concibe en sus expresiones. Los agravios y referencias son a figuras publicas ya conocidas de los partidos llamados tradicionales y creo que nuestro movimiento poco tiene de relacion con esa maniobra politica a pesar de pertenecer al PC. Creo que no somos de derecha ni de izquierda y no creemos que existan de hecho esas polarizaciones en el mundo de hoy y nuestra propuesta asi lo demuestra.
Si bien es cierto que esta estrategia de Astori le hace mucho mal al clima politico ahora, tampoco siento que erosione nuestra imagen o potencial para estas elecciones. Un abrazo fuerte y hasta la victoria!


Hace 2 años washington amir dijo...

en primer lugar discrepo con el columnista quien ubica al Partido Colorado en general y al sector Vamos Uruguay en la derecha del espectro politico dejando de lado los vastos antecedentes del batllismo en politicas sociales,como la educacion,la seguridad social,las leyes laborales,etc.En lo que respecta a la publicidad del gobierno ,es obvio que dentro del FA a fracasado la posicion de los mas liberales a manos de los marxistas(MLN,P COMUNISTA,P.SOCIALISTA,ETC),y por lo tanto intentan fortalecer su posicion rescatando votos de los individuos democratas,republicanos y liberales.Espero que estos ultimos dentro de los cuales me incluyo no volvamos a aceptar el engaño.Existe un viejo refran que dice "dime con quien andas y te dire quien eres".En el fondo debemos pensar que en el FA no hay liberales,han demostrado en este gobierno su idea de democracia(vean el manejo de la prensa por ejemplo) y de republicanos ni hablamos ya que los diferentes poderes del estados han demostrado estar "pintados"(legislativo por ejemplo).Los colorados no tenemos nada que ver con este gobierno ni con el falso puzzle que lo respalda.LEVANTEMOS LAS BANDERAS DE NUESTRO PARTIDO que nadie mas puede hacerlo.


Hace 2 años Alejandro Sabo Pacheco dijo...

Creo que esa campaña inmunda y sucia no es más que un grito caprichosa de un niño que necesita atención. Por favor, dan vergüenza, el que alguna vez lo imaginé más noble, Astori; esas bajezas no eran de esperar de el, sino del otro… Pero ya nada me asusta. Tal vez mi opinión no valga “frente“, “mala palabra”, a ellos, un adolescente de 16 años. Dejen de gastar dinero en un pésimo actor que cuenta sus pesadillas sin sentido alguno, en los últimos 4 años hemos vivido más que una pesadilla, mejor dicho un circo lamentable, plagado de la resaca resentida y personajes de caricatura.
No más, con esto da y sobra. Yo levanto mi bandera, aún que todavía no vote, arriba el partido colorado, arriba Vamos Uruguay, con “V” de victoria.


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