EDITORIAL
Archivos Opiniones
 
 
 


LA RENOVACIÓN

Manuel Garcia Pelayo en su trabajo sobre el Estado social y sus implicaciones menciona que "en cada coyuntura histórico política hay unos vocablos cargados de prestigio que tendencias políticas diversas pueden tratar de atraer para sí, aunque ello sea contrario al sentido originario y a la formulación clara y distinta de sus conceptos. Ello es así porque, como dijo Hans Freyer: <<los conceptos políticos son instrumentos del pensamiento teórico, pero también planeamientos de fines de querer político; designaciones de hechos, pero también llamadas a tomar posición; criterios, etc. Sirven no solo a la consideración, conocimiento y disposición teóricas, sino también a la vida, al deseo y a la acción política>>"

Es por eso que a lo largo de la historia las personas han llamado de "revoluciones" a movimientos que no son revolucionarios solo por la carga que conlleva designar a algo como "revolucionario". También se designó "burgueses" a personas que no lo son del mismo modo que se llamó "antidemocráticas" a acciones que verdaderamente no eran antidemocráticas, todo esto para un mejor desenvolvimiento y accionar político que llevarían a los partidos a cumplir diversos fines (principalmente el de acrecentar su número de votos).

Actualmente se podría decir que un "vocablo cargado de prestigio" es la llamada "renovación" dentro de los partidos políticos. El problema es que los partidos políticos, como el Frente Amplio, al usar esta palabra indiscriminadamente confunden a la ciudadanía ya que en realidad no hay una renovación y no se ven actores políticos nuevos dentro de esa coalición de partidos. Lamentablemente esto hace que el verdadero significado de la palabra se diluya entre dobles discursos y falta de profesionalismo y de seriedad.

Por más de que sea una palabra que atraiga votos y por más de que sea utilizada una y otra vez en los discursos políticos no puede quedar solo en frases sueltas sino que debe transformarse en una realidad. Los jóvenes queremos que del dicho al hecho no haya un gran trecho. Nos lo merecemos los jóvenes y el pueblo en general que es consciente cuando algo solo forma parte de un discurso y el que lo dice no tiene pensado implementarlo.

Es una lástima cuando dentro del gobierno y dentro de los partidos políticos en general las caras son siempre las mismas. Cuando hay una rotación dentro de los dirigentes, cuando hay una verdadera renovación no solo cambian los nombres y/o las edades. En sí, es una nueva oleada de ideas y propuestas nuevas necesarias para el país y el sistema político en general.

Los jóvenes colorados somos conscientes de los momentos en los que nos tocó vivir en cuanto al Uruguay y su gente y nos comprometemos a mejorar todo lo que esta a nuestro alcance. Incidimos directamente en el CEN colorado ya que era algo que se imponía para que podamos participar directamente en la toma de decisiones y no ser solo un eslogan. Este es el camino a seguir en momentos que parece que los políticos se acuerdan de los jóvenes para las campañas presidenciales únicamente.

Tampoco se trata de que se esté en contra de lo que piensan los dirigentes históricos de los partidos, simplemente se trata de una visión de país distinta, menos contaminada muchas veces y también una forma de encarar la política que quiebra con lo que se venía haciendo. Esto me hace recordar cuando estábamos militando y le entregué un folleto a un señor mayor que me dijo: "yo también fui joven y lírico". Fue ahí que comprendí que hay concepciones de la política realmente diferentes ya que siendo del partido de Don Pepe Batlle va en contra de nuestra naturaleza quedarnos sentados y ser simples espectadores de la realidad social en la que vivimos, nos levantamos a cambiar lo que creemos que esta mal, luchando por nuestras ideas, luchando por la renovación y eso les aseguro que va mucho más allá de ser líricos o no. Sabemos que la pobreza no va a terminar en cuestión de días, entendemos los problemas que tiene el país por delante son grandes y de difícil solución pero eso no implica que nos detendremos.

Porque pensamos que todo esto no puede quedar solo en las palabras es que creemos que el compromiso de renovarse y el de encaminar al Uruguay en el siglo XXI es un compromiso que deben adoptar todos los jóvenes y el Uruguay en general.

(por Gustavo Zúñiga)

 
 
 
     
   
 
    VAMOS - El nuevo partido Colorado - 2008