Entrevista a Pedro Bordaberry
El Pais 07/03/2010
El senador de Vamos Uruguay y secretario general del Partido Colorado, dijo que tiene "muchísimas coincidencias" con las grandes líneas que marcó José Mujica en sus primeros mensajes como Presidente de la República, en especial sus planteos sobre el ingreso de funcionarios públicos y que cada uno cargue con su "mochila" para cerrar las heridas del pasado reciente. Bordaberry cree que de los cuatro temas que planteó Mujica para fijar políticas de Estado con la oposición, el de educación será el más difícil de acordar.
Carlos Ríos
-¿Cómo ha recibido los primeros mensajes del Presidente José Mujica?
-Yo creo que ya hay dos tiempos en las comunicaciones del gobierno. Hay un primer tiempo con lineamientos con los cuales tengo muchísimas coincidencias. Cuando habló de trabajar en la educación a 20 o 30 años, sea cual sea el gobierno, uno no puede más que coincidir. Cuando habló de dejar atrás el conflicto por el "todo o nada", porque termina siendo siempre nada, viniendo de alguien que siendo joven planteó un conflicto -y vaya si lo planteó- al todo, tiene un valor muy grande como mensaje. Que cada uno cargue su mochila, porque la tenemos, también me parece un mensaje que mira hacia donde tiene que mirar. Habla más de un hombre de Estado que de un miembro de un partido. Cuando dice lo de los concursos, que fue muy fuerte, también son cosas que uno coincide claramente, y cuando dice lo del ingreso al Estado, que tiene 15.000 funcionarios más en los últimos cinco años. Hay un segundo tiempo, donde parecería que el partido político de gobierno ya no es tan contundente en seguir esos caminos. Claramente en el tema del ingreso a la función pública, en el tema de los concursos hay por lo menos unos matices con respecto a lo que se dijo de entrada. Pero en los grandes lineamientos uno no puede más que coincidir.
-El Presidente planteó acuerdos con la oposición en cuatro temas: energía, seguridad, educación y medio ambiente. Fuera quedan temas como la política exterior, la economía y los asuntos laborales.
¿No habría que ir hacia políticas de Estado en estos también?
-Tenemos que dar lo que los americanos llaman baby steps (paso de bebé). Si uno plantea 10, 15 o 20 temas, de repente nos concentramos en los que estamos en desacuerdo y no en los que estamos de acuerdo. Entonces, haber planteado estos cuatro me parece que fue inteligente. Lo primero es ponernos de acuerdos en estos cuatro, y después vendrán otros, algunos donde tengamos afinidad y otros no.
¿Pero qué es lo que va a pasar?
-Cuando planteemos el tema del Mercosur y el TLC, el problema no lo vamos a tener nosotros, el problema es dentro mismo del FA. Si no nos podemos poner de acuerdo en energía, ambiente, educación y seguridad, cómo ponernos de acuerdo en los otros temas.
-¿En cuáles de los cuatro temas propuesta puede haber más dificultades para acordar?
-Quizás lo más difícil de todo va a ser la educación.
¿Por qué?
Por los errores que se cometieron en los últimos cinco años, muy grandes. La ley de educación fue un error no solo en su redacción y su aprobación, sino en cómo fue planteada, sustituyendo al Parlamento, representante de la voluntad de la gente, por los gremios. Y lo peor que ha sucedido es que gran parte del sistema educativo está fracasando. Perdimos 30.000 alumnos en los últimos cinco años, la Universidad de la República no está entre las 1.500 mejores del mundo, solo el 32% de los muchachos termina el liceo. Y ahí quizás la parte más preocupante de los mensajes del Presidente, cuando dijo que hay que poner más dinero en la educación. Yo estoy de acuerdo en poner más dinero en la educación, pero le faltó la segunda parte: y vamos a gastar mejor y exigir mejores resultados. Porque en los últimos cinco años su puso más dinero en la educación y los resultados son peores.
-Usted dice que habría que dar marcha atrás con la ley de educación.
-Ahh, yo creo que sí. Eso se planteó en la primera reunión de los grupos multipartidarios, y ahí el FA dudó, no sabían si podían incluirlo o no. Yo creo que hay una cuestión de autoridad. Hay dos problemas en la izquierda uruguaya, si es que todavía existen izquierdas. Hay una izquierda anterior al mayo del 68 francés, y hay una izquierda posterior. Yo discrepo con muchas cosas que han planteado Mujica y su grupo, en especial antes del 68. Pero en el fondo hay algo que ellos perciben que es lo mismo que percibo yo, que es mejores resultados, mejor educación. Y para que se logre eso se necesita tener un orden, y el orden es que el maestro da la clase y el alumno la recibe. Eso está puesto en duda a partir del 68, porque desde entonces todo vale lo mismo. El mayo del 68 francés le hizo un gran daño a la izquierda, y en algunos lugares se habla de "whizquierda" o "izquierda caviar". No es una crítica, pero hace dos años el Ministerio de Educación de Uruguay festejó los 40 años del mayo del 68 francés, cuando el que dirigió la revuelta, Daniel Cohn-Bendit, "El colorado", justamente vive recontra burgués y dice nos equivocamos, hice una macana, están todos arrepentidos. Pero acá seguimos. En Francia el gran caballito de batalla por el que ganó Nicolas Sarkozy, fue decir vamos a poner un poco de orden y volver a las ocho horas, volver a trabajar, a estudiar, que el maestro dé la clase, que el alumno la reciba. No puede ser que los alumnos hagan una asamblea y le digan al maestro hoy no damos clases. Me parece que restablecer ese orden en la educación es esencial.
-¿Cree que la voluntad acuerdista de Mujica va a ser acompañada por el resto del Frente Amplio?
-Creo que Mujica ha sido inteligente en el planteo de ampliar la base en los demás partidos, porque él tiene la peor de las mayorías, en especial en Diputados: 50 a 49. Es decir, cada diputado es el voto decisivo número 50, porque basta que uno de los 50 diga noÂ… Eso si bien es una mayoría, es una mayoría complicada, frágil, que implica que primero él siempre tenga que consensuar dentro de su partido. También estará en la habilidad del Presidente y de nosotros desde la oposición, de tender los puentes. Y tender puentes no solamente son discursos, sino con actitudes, con muestras, con gestos, con generosidad. A mí me pasa, cuando digo que vamos a cooperar, en el facebook me escribe un pueblo que me dice "no lo ayudes", "qué estás haciendo", "estás equivocado". Imagino que cuando él dice esas cosas del otro lado le dirán lo mismo.
Qué hacer con los cargos
Pedro Bordaberry asegura que en el Partido Colorado no están "desesperados" por ocupar cargos en el gobierno de José Mujica, sino por saber "qué se va a hacer" con esos cargos. "De eso es de lo que tenemos que hablar", dice Bordaberry. "Si se invita la oposición a participar, lo importante es saber para qué. El Presidente fue muy claro, dijo `quiero que me controlen`. Y eso me parece que es muy bueno. El vicepresidente Astori fue un poquito más allá, dijo `quiero que cogobiernen`. Si yo voy a controlar es una cosa: voy a controlar que las cosas que hagan bien, que se cumpla con la ley, lo cual es una garantía para el gobierno. Pero si voy a cogobernar es otra cosa, porque por lo menos tendríamos que ponernos de acuerdo en los objetivos y en los rumbos. Me parece que el cogobierno es un poquito demasiado ambicioso", agregó. Con respecto a la reforma del Estado, Bordaberry dice que "no hay que agarrársela con los funcionarios", sino que el gran tema "es la gestión" y que no se puede seguir "con gente que trabaja cuatro horas". Además, propone "atacar" los monopolios, tanto los públicos como los privados.
Publicado hace 4 meses por Administrador Vamos Uruguay
