Cabecera

EXCESOS PRESUPUESTARIOS

Pedro Bordaberry

“Tanto se padece por exceso de goces como por falta de ellos. No es poca dicha atinar en el justo medio. Lo superfluo cría pronto canas. Por lo contrario la moderación es fuente de larga vida” le dice Nerissa a Porcia en el Mercader de Venecia de Shakespeare.

La vida enseña que tanto la falta como el exceso casi nunca son lo mejor y que, como expresa Shakespeare, el justo medio parece ser lo más atinado.

Esa es la primera impresión que uno saca de la propuesta de Presupuesto realizada por el Poder Ejecutivo.

El Presupuesto es la previsión de gastos e ingresos que el Gobierno realiza para los próximos cinco años. Por ende tiene que estimar, prever, cuáles serán los escenarios que estima ocurrirán.

Ante la incertidumbre que siempre depara el futuro lo recomendable es ser sensato y precavido aunque no pesimista. Es decir no padecer ni de faltas ni de excesos.

Veamos lo que dice el Gobierno. Toma como  base un crecimiento de la producción uruguaya de 6,5% en 2010, 4,5% en 2011, 4% anual a partir de 2012. Un crecimiento mundial de 4,6% en 2010, 4,3% en 2011 y de entre 4,4% y 4,6% en los años siguientes.

Se asume una China creciendo entre 9,5% y 10,5% anual y Estados Unidos entre 2,4% y 3,3%.

Ante la clara dependencia externa que tiene nuestra economía uno se pregunta si es posible todo este crecimiento. La respuesta es afirmativa. Si es posible. Pero ¿es seguro? No, nunca es seguro.

De acuerdo con el último boletín de “The J.P. Morgan Review” y nuestros asesores las expectativas de crecimiento global descendieron en los últimos dos meses. Todos los informes hoy expresan que está aumentando el riesgo de que las economías de Europa y Norte América tengan junto a Japón una década de bajo crecimiento.

En un escenario como este lo más cauto sería no comprometer aumentos permanentes en el gasto, tratando de evitar rigideces, tal como lo expresó el Ec. Gabriel Oddone esta semana.

Como cualquier jefe de familia ante una circunstancia de incertidumbre como ésta uno gastaría lo necesario, atendería las prioridades, pero con cautela. Tendría en cuenta que en las sucesivas Rendiciones de Cuentas, si el viento continúa a favor, se podría ir cumpliendo con el gasto.

Pero el Gobierno no hizo esto. De la comparación de ingresos con egresos proyectados dice tener un “espacio fiscal” disponible de 22.661 millones de pesos y una vez que determina esto, se lo gasta todo.

E
s decir asume un escenario optimista para proyectar los futuros ingresos y luego se toma hasta el último peso imaginado y lo compromete en gastos que en su casi totalidad son de naturaleza permanente.

No deja margen para aplicar políticas anticíclicas que nos puedan proteger en coyunturas complicadas. Tampoco deja margen para generar políticas que de manera genuina acerquen recursos genuinos para defender la competitividad de la producción nacional y asegurar el trabajo de los uruguayos.

Eso es un exceso y es peligroso.

Hay otro elemento que no es bueno y constituye un exceso también. Son los mensajes implícitos que contiene el mensaje enviado por el Poder Ejecutivo.

Es record la cantidad de cargos de confianza que se crean: más de sesenta. Llama la atención la cantidad  que se crean en el Ministerio de Defensa (por ejemplo 39 cargos civiles en el propio Ministerio).

También el aumento de los salarios de los Ministros. El Poder Ejecutivo lo justifica pero su argumento se da de bruces  con lo que se expresa es la forma de actuar del sector político del Presidente de la República. Este abona 20 mil pesos a sus miembros y el resto lo destina al sector y al Partido. Por ende lo que se estaría aumentando es el ingreso del Partido.

Se dice que los Ministros tienen una gran responsabilidad lo que es cierto. ¿Pero es esto suficiente justificativo de ello? Tuve el honor de ser Ministro a principios de esta década, en tres carteras a la vez, y percibía una cifra que será entre cinco y seis veces menor en dólares de lo que se propone ahora.

Eran tiempos difíciles y las prioridades presupuestales obviamente eran para otros. Lo mismo sucede ahora que los tiempos no son tan complicados pero en el que existen sueldos aún muy sumergidos.

¿Cómo mirar a los ojos a una maestra o un policía y decirles que no se les puede dar un aumento mayor cuando se aumenta a los Ministros de esta forma?

Es que por un lado se padece por falta y por otro por excesos y, como expresaba Nerissa en el Mercader de Venecia, no es poca cosa acertar en el justo medio.

Publicado hace un año por Administrador Vamos Uruguay


2 comentarios:


Hace un año wilson freddy agesta garay dijo...

BUENO, YA TIENE PENSAMIENTO DE FUTURO PRESIDENTE, ¿ COMO ARRGLAR ESTOS ENCHASTRES ES LA COSA? SABEN QUE SE VAN Y ABRIERON LA CANILLA PARA FAVORECERSE ELLOS Y RECAUDAR MAS PARA EL FA, SENCILLO, ESTA CLARO, SE LES CAYO LA CARETA.
CAMBALACHE ..., CANTADO POR EL GRAN JULIO,SOSA.....¡ QUE ADAPTABLE VERDAD.¡¡¡¡.
EL JUSTO MEDIO ES QUE EL PARTIDO COLORADO SE PREPARE PARA VOLVER..¡¡¡¡
VAMOS URUGUAY¡¡¡¡¡¡


Hace un año Susana Aresti dijo...

Tal como nos tiene acostumbrados, Pedro tiene razón. Es inteligente, y tiene visión de futuro. Creo que las espectativas del gobierno, son peligrosas y, además, muy injustas. Da más al que más tiene y menos al que menos tiene. Eso pasa con los porcentajes, que solamente son justos en el término medio. En los extremos son tremendamente injustos. ¿Esta es la justicia social, con la que se llenan la boca? Y ¿qué pasa con los pasivos? Lo único que he escuchado es que aumentan $500 a las pasividades más bajas. A los altos cargos del gobierno una cifra que ronda en $25000. ¡Qué macanudo! Del resto de las pasividades, solo sé que en la Constitución se dice, y obliga, a un aumento mínimo (para todos) igual al índice medio de salarios y que se debe aplicar en el momento en se aumentan los salarios de la Administración Central. Es bueno recordarlo a tiempo y hacerlo cumplir como manda la Carta Magna. No seguir la política de los KK en la vecina orilla, que ha hundido a los pasivos, cuidando únicamente a los que están bajo la línea de pobreza y llevando a otros a entrar en esa franja. Esperemos que no pase lo mismo en nuestro país y que alguien cuide de los pasivos en general. No de algunos, que podrán ser favorecidos con un aumento mayor al salario mínimo nacional. Recordemos que la Constitución obliga a un mínimo y no pone otro tope.
Adelante y ¡vamos!


Nos interesa su opinión. Publique un nuevo comentario

Volver